Tres años de Bogotá39 (XVI). Luciana Sousa

Con el objetivo de seguir celebrando la buena literatura, resaltando el talento y la diversidad de de producción literaria en Latinoamérica, hablamos con los integrantes de la lista Bogotá39-2017, tres años después de haber sido seleccionados. Hoy con nosotros la escritora Luciana Sousa (Argentina), autora de la novela Luro .

Han pasado tres años desde que se publicase la lista Bogotá39-2017 y fuiste seleccionada. ¿Nos puedes contar cómo ha continuado tu trabajo como escritora desde entonces?

Gracias al premio acumulé lecturas y amigos. También algunos miedos. Viajé, dicté talleres, leí en algunos lados y tuve la suerte de poder republicar Luro, en 2018, por la editorial Tusquets, en Argentina. 

¿Podrías compartir con nosotros los nombres de tus autores/as favoritos de cada género?  

Esta es la pregunta en la que siempre tropiezo: no tengo autores ni libros favoritos. Hay libros que por el momento que los leí fueron importantes para mí. Y en esa línea puedo señalar Crónicas marcianas, de Ray Bradbury, que yo leí a mis 15 años, en 2001, mientras en Argentina se vivía una crisis brutal.

Creo que sigue siendo un gran libro, e incluso puede que sea un buen libro para leer en cuarentena, como pueden ser las novelas de Bolaño, Sara Gallardo o Roberto Arlt, por ejemplo. 

¿En qué proyecto/s estás involucrada en estos momentos?

Estoy trabajando en una novela. Pero como no soy organizada ni sistemática, y confío mucho en el deseo. En medio aparecen cuentos y otros textos a los que le voy haciendo lugar. 

¿A qué paisano/a tuyo recomendarías para una hipotética Bogotá39-2027?

La lista es larga y quedarían muchos afuera por edad. Si tengo que recomendar jóvenes autores argentinos propondría a Francisco Bitar, Romina Agosto, Tomás Downey y Marina Closs. 

¿Cuál deber ser el papel de la cultura en el mundo post-cuarentena? ¿Crees que cambie mucho en relación al contexto previo?

No creo que el mundo post cuarentena sea muy distinto al previo. No creo, en todo caso, que sea un mundo mejor, considerando que se prevé una mayor desigualdad y un incremento de la pobreza.

Creo que seguirá siendo importante empujar por un mayor y mejor acceso a la cultura en un mundo lleno de necesidades, y tengo la certeza –quizás basado solo en mi deseo- de que mucha gente seguirá encontrando en los libros, en la música, en el cine, un lugar.

Borges se imaginó el paraíso como una gran biblioteca, Kafka se imaginaba viviendo en un sótano donde pudiese leer, y Woolf recalcó la importancia de una habitación propia para escribir poesía y ficción. En tiempos de confinamiento y con los nuevos formatos de lectura digital, tal vez ellos hubieran cumplido sus fantasías. Para una escritora, ¿es la cuarentena un paraíso o una pesadilla?

Para algunos será paraíso, para otros, pesadilla. En todo caso creo que es una situación inédita en la que, por lo que han manifestado muchos escritores, hay mucha angustia, mucha pregnancia de lo que se está viviendo. Quizás se puede escribir desentendiéndose de eso o como ejercicio.

Para mí no es paraíso ni pesadilla: sigo escribiendo aquellos días que siento que tengo algo que decir. 

¿Durante el confinamiento estás siendo más escritora o lectora?

Al igual que en el resto de los días, soy mucho más lectora que escritora.

¿Cuál es el libro inevitable durante el confinamiento?

Todos los libros son buenos porque un libro siempre supone una fuga, una suspensión. No creo que en libros inevitables. El de la lectura es un camino como cualquier otro.