En un país por desgracia habituado a los horrores, el hallazgo del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, fue de tal magnitud que sacudió todos los cimientos. También ha servido para poner sobre la mesa, una vez más, una de las realidades más dolorosas de México: las desapariciones forzadas; y para poner nuevamente de relieve y valorar en su justa medida a un colectivo de valientes mujeres, el de las madres buscadoras. Participan Mirna Nereida, fundadora del colectivo Las rastreadoras de El Fuerte; Yadira González, rastreadora que encontró la fosa de Tepeji del Río; y Alma Delia Murillo, escritora que ha contado, desde la ficción, la fuerza y el duelo de las madres buscadoras en Raíz que no desaparece.
