El padre de Manuel Marsol (España) falleció cuando este tenía solo 11 años. Ese trágico suceso tiene eco en la obra del ilustrador, que evoca su recuerdo de una forma positiva, desde los recuerdos y la fantasía. Lo hizo con el álbum ilustrado Astro, en una alegoría sobre el amor entre un padre y un hijo contada por un astronauta náufrago que se encuentra en un planeta lejano bajo la tutela de un alienígena. Y lo hace ahora con El cielo en una estancia, donde la foto de un penal, en el que el balón está suspendido en el aire por siempre, es el detonante para imaginar cuerpos celestes, la armonía de las esferas, cometas y astros.






