Tres años de Bogotá39 (VII). Gonzalo Eltesch

Con el objetivo de seguir celebrando la buena literatura, resaltando el talento y la diversidad de de producción literaria en Latinoamérica, hablamos con los integrantes de la lista Bogotá39-2017, tres años después de haber sido seleccionados. Hoy con nosotros el escritor y editor Gonzalo Eltesch (Chile), autor de Colección particular.  

Han pasado tres años desde que se publicase la lista Bogotá39-2017 y fuiste seleccionado. ¿Nos puedes contar cómo ha continuado tu trabajo como escritor desde entonces?

Cuando fui seleccionado coincidió con mi partida a Barcelona. Me habían ofrecido desde la editorial donde trabajo esa posibilidad, y acepté. Ha sido entonces una época de cambios y de concentraciones diversas, además de las desconcentraciones. En relación con la escritura estoy probando, experimentando, equivocándome mucho para equivocarme cada vez menos. Creo que por fin estoy llegando a un texto que podría terminar 

¿Podrías compartir con nosotros los nombres de tus autores/as favoritos de cuento y novela?

No tengo favoritos, en la lectura soy bastante infiel. Pero en cuento pienso en Munro, Bolaño, Rulfo –para esta y para todas las categorías--, Zambra, Chejov. En novela, Annie Ernaux, Marguerite Duras, Philip Roth, Patrick Modiano, Richard Ford, Natalia Ginzburg, Kafka siempre. Son muchos y tantos más.

¿En qué proyecto/s estás involucrado en estos momentos?

Una novela breve que se centra en la violencia que puede significar amar a alguien. 

¿A qué paisano/a tuyo recomendarías para una hipotética Bogotá39-2027?

Paulina Flores.

¿Cuál deber ser el papel de la cultura en el mundo post-cuarentena? ¿Crees que cambie mucho en relación al contexto previo?

La cultura cumplirá el papel de siempre y tan necesario. Reflexionar, cuestionarse, crear. La cultura nunca descansa, y siempre encuentra la manera de sobrevivir.

Borges se imaginó el paraíso como una gran biblioteca, Kafka se imaginaba viviendo en un sótano donde pudiese leer, y Woolf recalcó la importancia de una habitación propia para escribir poesía y ficción. En tiempos de confinamiento y con los nuevos formatos de lectura digital, tal vez ellos hubieran cumplido sus fantasías. Para un escritor, ¿es la cuarentena un paraíso o una pesadilla?  

Es que un paraíso también puede ser una pesadilla. En mi caso, muchas veces no me permito aflojar: tengo que escribir, tengo que reflexionar sobre esta experiencia, tengo que encontrar, como decía Pamuk, el centro de la novela, el centro que nos define. Pero quizás que ni en una biblioteca, ni en un sótano, ni en un cuarto propio, lo voy a poder encontrar. Pero te aseguro, dada la terrible tragedia que significa para tantos este contexto, que prefiero las alternativas de Borges, Kafka y Woolf. 

¿Durante el confinamiento estás siendo más escritor o lector?

Las dos. No puedo comprender la escritura sin la lectura, y viceversa.

¿Cuál es el libro inevitable durante el confinamiento?

Del confinamiento y de la vida, Ana Karénina. Allí está todo lo que somos. Pero no puedo dejar de nombrar El proceso, de Kafka, y La tentación del fracaso, de Julio Ramón Ribeyro.