Tres años de Bogotá39 (X). Natalia Borges Polesso

Con el objetivo de seguir celebrando la buena literatura, resaltando el talento y la diversidad de de producción literaria en Latinoamérica, hablamos con los integrantes de la lista Bogotá39-2017, tres años después de haber sido seleccionados. Hoy con nosotros la escritora y profesora Natalia Borges Polesso (Brasil), autora de Coração a corda Amora entre otros trabajos.

Han pasado tres años desde que se publicase la lista Bogotá39-2017 y fuiste seleccionada. ¿Nos puedes contar cómo ha continuado tu trabajo como escritora desde entonces?

¡Tres años enteros! Bueno, de hecho, la manera en que escribo, la manera en que hago mi trabajo, realmente eso no ha cambiado mucho. Sin embargo, mis intereses y el resultado de mi trabajo han cambiado un poco. Además, he viajado mucho, por lo menos hasta antes de la pandemia. También he publicado dos novelas con dos grandes editoriales en Brasil. Pero creo que el cambio más grande es que me han publicado en Estados Unidos y en el Reino Unido. Son un mercado literario enorme y ser parte de ello es un poco difícil para una autora brasileña. Estoy tan feliz, en general. 

Has publicado novela y cuento. ¿Podrías compartir con nosotros los nombres de  tus autores/as favoritos en cada género? 

No tengo favoritos en la literatura, estas cosas cambian todo el tiempo para mí, pero puedo nombrar algunos autores queridos cuyo trabajo estimo y admiro. Pienso que Maria Valéria Rezende es una de las novelistas más interesantes en Brasil actualmente, he leído casi todo lo que ella ha escrito. Es una monja, es una mujer increíble quien luchó por los derechos de la gente y quien trabajó como educadora en misiones en los rincones más remotos de este país. Tiene historias que contar y lo hace de manera bella. En cuanto a la ficción breve, me gusta Verónica Stigger mucho. También Luciany Aparecida tiene trabajo muy interesante desde el punto de vista estético y temático. 

¿En qué proyecto/s estás involucrada en estos momentos?

El año pasado terminé un proyecto colectivo. Otros tres autores y yo (Marcelo Ferroni, Luisa Geisler, Samir Machado de Machado) escribimos una novela (sí, la misma novela) sobre una enfermedad que se toma a Brasil. Es una novela postapocalíptica llamada Corpos Secos (literalmente Cuerpos secos), lo cual es un tipo de zombie. Lo acabamos de presentar, así que aún estamos trabajando en la publicidad para ello. También, en diciembre 2019 terminé un nuevo libro… sobre el colapso de algunos sistemas de los que depende la civilización… ahora no estoy muy segura si lo quiero publicar por lo pronto. Tal vez en cinco años. Realmente no lo sé. Actualmente estoy escribiendo algunos cuentos y todos están conectados por un “tema” central: el agua. Entonces, hay cuentos sobre la lluvia, sobre el mar, sobre la necesidad de lavarnos las manos frecuentemente, sobre no tener acceso a agua limpia… en todo caso, muchas cosas. Tengo siete y ocho hasta el momento. También tengo mi investigación de postdoctorado, las geografías lesbianas en la literatura, lo cual avanza bien. 

¿A qué paisano/a tuyo recomendarías para una hipotética Bogotá39-2027?

Diría Luisa Geisler. Es muy talentosa. Me encanta su trabajo, el cual ya es bastante sólido, pues ha ganado algunos premios importantes en Brasil. 

¿Cuál deber ser el papel de la cultura en el mundo post-cuarentena? ¿Crees que cambie mucho en relación al contexto previo?

Pienso que ya está cambiando. Para bien y para mal. Supongo que algunos de nosotros nos estamos sintiendo más solos y tristes. Yo estoy tratando de mantener mi mente cuerda, pero no es fácil. Hay días buenos y malos. Bueno, sobre todo días malos en Brasil, pues la situación política es terrible y nuestro infortunado (y abominable) presidente claramente no tiene ningún plan para manejar la crisis sanitaria así que definitivamente no creo que lo tenga para la cultura, para los artistas, los escritores, los músicos. Todo esto es muy triste. Así que mi relación con el mundo ya ha cambiado en el sentido de que no puedo pensar en un mañana. Solía gustarme la canción de Bjork Possibly maybe, hay una estrofa que dice “Uncertainty excites me, babe, who knows what's going to happen? Lottery or car crash Or you'll join a cult” (la incertidumbre me emociona, bebé, ¿quién sabe lo que va a pasar? La lotería o un choque, o te unirás a un culto). Sé que la canción es sobre una relación, pero en lo que respecta esta parte específica… la incertidumbre en este escenario es horrible. No hay lotería o choque automovilístico, no hay nada, sólo incompetencia, muerte y políticas genocidas. Aquellos que salgan vivos de esto tendrán que imaginar nuevas maneras de narrar el mundo, de narrar este desastre. Soy privilegiada y puedo trabajar desde casa, tuve que posponer algunos planes, es cierto, pero nada muy serio. Estoy aprendiendo a ser paciente y a encontrar esperanza. Estoy intentando. 

Borges se imaginó el paraíso como una gran biblioteca, Kafka se imaginaba viviendo en un sótano donde pudiese leer, y Woolf recalcó la importancia de una habitación propia para escribir poesía y ficción. En tiempos de confinamiento y con los nuevos formatos de lectura digital, tal vez ellos hubieran cumplido sus fantasías. Para un escritor, ¿es la cuarentena un paraíso o una pesadilla?

Ambos. Soy una persona a quien le gusta quedarse en casa, me voy a dormir temprano, me despierto temprano, no salgo mucho. Sin embargo, extraño tomar paseos, caminatas largas, caminatas largas y contemplativas. Estas me ayudaban a organizar mis ideas y pensamientos. Tengo mucha energía, así que eso es un problema pues me vuelvo un poco inquieta 

¿Durante el confinamiento estás siendo más escritora o lectora?

Como lo dije anteriormente, la situación en Brasil es crítica, hostil. Así que mi cabeza está un poco llena de las noticias e imágenes de horror que están creando estas políticas de la muerte. Ha sido difícil concentrarse. Intento leer un poco cada día, pero mi nivel de lectura está por debajo de lo usual. Trato de escribir un poco cada día también, a veces tengo un buen párrafo, a veces tengo una palabra bien puesta que es más que suficiente. 

¿Cuál es el libro inevitable durante el confinamiento?

Diría que podríamos leer algunos diarios famosos. Actualmente (y muy lentamente) estoy leyendo los diarios de Virginia Woolf. Los abro al azar y leo. También estoy leyendo poesía.