Tres años de Bogotá39 (XVII). Eduardo Plaza

Con el objetivo de seguir celebrando la buena literatura, resaltando el talento y la diversidad de de producción literaria en Latinoamérica, hablamos con los integrantes de la lista Bogotá39-2017, tres años después de haber sido seleccionados. Hoy con nosotros el escritor y periodista Eduardo Plaza (Chile), autor de Hienas y Retamo.

Han pasado tres años desde que se publicase la lista Bogotá39-2017 y fuiste seleccionado. ¿Nos puedes contar cómo ha continuado tu trabajo como escritor desde entonces?

El año pasado publiqué una novela breve llamada Retamo. Por suerte ha tenido buena acogida. Me dejó muy contento. Además de eso, hace un año estoy embarcado en un proyecto junto a la escritora Mónica Drouilly: Editorial Noctámbula. Hemos publicado seis libros y tenemos varios más en carpeta para 2020, si la pandemia lo permite. 


¿En qué proyecto/s estás involucrado en estos momentos?

Una editorial independiente chilena me propuso una idea de libro para sumarme a su catálogo. En eso estoy ahora. No es ficción. Tiene que ver con aproximaciones más personales a nuestra idea de ciudad. Nuestras ciudades propias, las que llevamos en la cabeza. Me gusta y espero terminarlo pronto. 

¿A qué paisano/a tuyo recomendarías para una hipotética Bogotá39-2027?

Nicolás Meneses y Joannes Lillo. 

¿Cuál deber ser el papel de la cultura en el mundo post-cuarentena? ¿Crees que cambie mucho en relación al contexto previo?

Sobre lo que sucederá específicamente con el mundo del arte, lo más probable es que el 90% de quienes dedicamos nuestro tiempo a estas actividades estaremos tanto o más desprotegidos que hoy. La precariedad se va a notar muchísimo más en un continente más pobre, como el que nos quedará cuando pase esta pandemia. Y en cuanto al aporte de la cultura en el mundo poscuarentena: hacernos sentir menos solos. 

Borges se imaginó el paraíso como una gran biblioteca, Kafka se imaginaba viviendo en un sótano donde pudiese leer, y Woolf recalcó la importancia de una habitación propia para escribir poesía y ficción. En tiempos de confinamiento y con los nuevos formatos de lectura digital, tal vez ellos hubieran cumplido sus fantasías. Para un escritor, ¿es la cuarentena un paraíso o una pesadilla?

No puedo opinar por los escritores ni quiero analizarlo hoy desde una perspectiva literaria. Para mí ha sido duro, pero jamás diría que ha sido una pesadilla. Sería injusto usar esas expresiones y no dejarlas para quienes se quedaron sin trabajo o perdieron a un ser querido. Yo he sido afortunado. 

¿Durante el confinamiento estás siendo más escritor o lector?

Nada lector y muy poco escritor. Más hijo, creo. 

¿Cuál es el libro inevitable durante el confinamiento?

Creo que no he terminado ni un solo libro durante el confinamiento. Igual tengo pésima memoria.