Tres años de Bogotá39 (XIX). Felipe Restrepo Pombo

Con el objetivo de seguir celebrando la buena literatura, resaltando el talento y la diversidad de de producción literaria en Latinoamérica, hablamos con los integrantes de la lista Bogotá39-2017, tres años después de haber sido seleccionados. Hoy con nosotros el escritor y periodista Felipe Restrepo Pombo (Colombia), autor de libros como Formas de evasión.

Han pasado tres años desde que se publicase la lista Bogotá39-2017 y fuiste seleccionado. ¿Nos puedes contar cómo ha continuado tu trabajo como escritor desde entonces?

Ser uno de los escritores seleccionados en la lista de Bogotá 39 fue una enorme satisfacción. Todavía hoy, tres años después, recuerdo con exactitud el día en que recibí la noticia. Estaba en una bellísima casa frente al mar Caribe pasando una semana de vacaciones. La noticia coincidió con una sesión de buceo que ya tenía planeada para esa mañana. El mensaje llegó unos minutos antes de iniciar la inmersión. Así que celebré en la profundidad, sólo con el sonido de mi respiración, mientras recorría un mar apacible y de varios tonos de azul. Fue un día perfecto que hoy, en medio de la crisis sanitaria, parece irreal.

Desde entonces sólo tengo motivos para estar agradecido por la selección. Ha hecho que mi trabajo sea más conocido, leído y traducido. También me ha permitido conocer gente encantadora y viajar a lugares que nunca hubiera imaginado, como Gales. 

¿Podrías compartir con nosotros los nombres de tus autores/as favoritos en cada género?  

No podría escoger un autor favorito, es casi imposible. Pero entre mis novelistas predilectos están Truman Capote, Leïla Slimani, Hanif Kureishi, Michel Houellebecq, Bret Easton Ellis, Gabriel García Márquez, Emmanuel Carrère, Ray Loriga y Jonathan Franzen. Entre los poetas me gustan mucho Arthur Rimbaud, Charles Baudelaire, Luis Cernuda y Eduardo Cote Lamus, por sólo citar algunos.

¿En qué proyecto/s estás involucrado en estos momentos?

Acabo de terminar una novela que será publicada a final de año, si la pandemia lo permite. Estoy empezando a escribir una nueva novela y también tengo dos ideas para libros de no ficción. Además, estoy involucrado en la escritura y producción de un par de series de televisión.

¿A qué paisano/a tuyo recomendarías para una hipotética Bogotá39-2027?

He leído muy pocos autores colombianos tan jóvenes, desafortunadamente. Pero me gusta el trabajo de un narrador bogotano: Juan José Ferro que ya ha publicado dos novelas. De México, me gusta mucho Jazmina Barrera. 

¿Cuál deber ser el papel de la cultura en el mundo post-cuarentena? ¿Crees que cambie mucho en relación al contexto previo?

La cultura siempre debe jugar un papel central, en cualquier momento. Es la herramienta que mejor nos permite entendernos y narrar nuestra experiencia en el mundo. Veo, con mucha tristeza, como muchos proyectos culturales se han visto afectados por la pandemia. Mucha gente habla de salvar el comercio y las empresas. Pero se habla poco de las industrias creativas. Estas siempre han sido muy frágiles y ahora, más que nunca, deben ser protegidas. Después de la cuarentena —si es que hay un después— tienen que aumentar las ayudas para el sector. Un mundo sin creadores es impensable.

Borges se imaginó el paraíso como una gran biblioteca, Kafka se imaginaba viviendo en un sótano donde pudiese leer, y Woolf recalcó la importancia de una habitación propia para escribir poesía y ficción. En tiempos de confinamiento y con los nuevos formatos de lectura digital, tal vez ellos hubieran cumplido sus fantasías. Para un escritor, ¿es la cuarentena un paraíso o una pesadilla?

Creo que la cuarentena es una pesadilla para cualquiera. Para mí, como escritor, lo es. Algunos podrían pensar que el encierro es ideal para escribir. Pero las historias nacen de la vida y el contacto con los otros. 

¿Durante el confinamiento estás siendo más escritor o lector?

Me cuesta mucho leer durante el confinamiento. Pero he hecho el esfuerzo de leer varias horas al día. Sobre todo antes de dormir: la lectura me permite descansar y olvidarme un poco de la hecatombe que estamos viviendo.

¿Cuál es el libro inevitable durante el confinamiento?

Los buenos libros son inevitables en cualquier momento. Durante el confinamiento, volví a leer el capítulo de La peste del insomnio en Cien años de soledad. Me asombró, de nuevo, la capacidad de García Márquez para imaginar una circunstancia tan similar a la que está ocurriendo. Obviamente no es el único escritor que ha descrito pandemias y pestes. Pero me gustó una idea que propone: lo que nos hace más humanos es la memoria y el lenguaje.