A menudo se considera la belleza como un valor universal, una cualidad objetiva que trasciende tiempo y espacio. Sin embargo, los criterios con los que juzgamos si algo es bello están determinados por convenciones culturales, circunstancias históricas y los sistemas de poder. Lo que una cultura venera como bello, otra puede pasarlo por alto.
Adam Lowe, director de Factum Arte —un estudio multidisciplinar que produce obras para artistas de la talla de Anish Kapoor, Marina Abramović y Marc Quinn, entre muchos otros— y fundador de Factum Foundation, reconocida internacionalmente por su labor pionera en la conservación del patrimonio cultural y el desarrollo de nuevas técnicas de rematerialización, explora la belleza como una construcción cultural que determina cómo vemos, valoramos, preservamos y transmitimos la cultura material.
Durante siglos, Las bodas de Caná, de Paolo Veronese, fue considerada una de las mejores pinturas del Louvre. Hoy en día se ve eclipsada en gran medida por la Mona Lisa de Leonardo, con la que comparte sala, cuyo estatus icónico debe tanto a las cambiantes narrativas culturales, la reproducción, los medios de comunicación y el turismo como a cualquier cualidad intrínseca de la propia pintura. También Caravaggio cayó en el olvido hasta su redescubrimiento en el siglo XX.
A través de casos concretos —desde la rematerialización de Las bodas de Caná realizada por Factum Arte y su regreso a su emplazamiento original en el refectorio de San Giorgio Maggiore, en Venecia, hasta el reciente redescubrimiento del Ecce Homo de Caravaggio en España—, Lowe examina como el concepto de belleza se construye, transforma y transmite a lo largo del tiempo.
Todo un reto con el que hablar junto al embajador del Reino Unido en España, Alex Ellis, bajo la moderación de Sol Costales, directora de proyectos de Factum Arte.
Evento en inglés con interpretación simultánea en español