El abismo puede tener varias caras y escribirse desde varias coordenadas. Muestra de ello son Rosa Ramírez Mazaheri (México/Irán) y Elaine Vilar Madruga (Cuba), que llegan a lo oscuro desde dos realidades completamente diferentes. El camino de la primera transcurre desde la introspección, mediante una narrativa fragmentada en la que la protagonista de Material inflamable reflexiona sobre la identidad, las raíces familiares, la salud mental y la adicción. La piel hembra es el (pen)último exponente de la literatura de terror latinoamericana, donde el horror cotidiano se mezcla con lo fantástico; donde la selva en la que habitan sus mujeres protagonistas es mística, tétrica, exuberante y pesadillesca.






