Incluso en las ciudades que el neoliberalismo más ha deshumanizado hay espacio para la esperanza si partimos de la dignidad de quienes la habitan. Por eso La nada fértil, de la periodista y antropóloga Sarah Babiker Moreno (España), va más allá de ser un ensayo que entrelaza historias que critican la precariedad que respiramos. Aborda desde el feminismo todas las edades vitales para dibujar un terreno inhóspito y precario —inmobiliario, escolar, afectivo y laboral— que nos ahoga, pero al que los ciudadanos se enfrentan desde el afecto y la ternura. El páramo de la ciudad florece en un campo de relaciones sociales y redes de apoyo que luchan por una vida mejor.
